Ahora contra las universidades
Una nueva arremetida de quienes defienden a todo cuanto suene a ataque de los derechos de autor acaba de ocurrir ahora en la Universidad Western Ontario y Toronto
Pues han firmado un acuerdo con Access Copyright, en el cual se adquieren los derechos para vigilar la comunicación de los miembros de la facultad, amén de restricciones injustificadas y dos millones de dólares en cuotas, los cuales serán pagados por los alumnos.
El acuerdo con la agencia incluye detalles como éste: si en un correo de algún universitario se encuentra un enlace, será considerado el link equivalente a fotocopiar un documento. El costo de este acuerdo implica que cada estudiante de tiempo completo tendrá que pagar 27.50 dólares por año para que se lleve a cabo esta vigilancia (la cuota por usar el correo dado por la Universidad era de menos de 4 dólares por año).
La Asociación Canadiense de Profesores Universitarios, a través de su director, James Turk, lo describe así: “Las acciones de la Universidad del Oeste de Ontario y Toronto son inexplicables y de hecho sus medidas se brincan incluso una legislación que está por pasar, sobre derechos de autor, que da protección adicional al sector educativo”. Y agrega que este trato bloquea los esfuerzos de universidades y colegios en toda la nación para desarrollar nuevos modelos de comunicación escolar y para alcanzar los arreglos de derechos de autor con los creadores de contenidos y editores de los mismos.
La Corte Suprema de Canadá se espera, deje en claro cómo se considerará el uso de trabajos con derechos de autor en los siguientes meses, un movimiento que podría echar por tierra la posición tomada por Access Copyright. En contraste a la decisión de la Universidad de Ontario, muchas universidades han desechado sus acuerdos con la agencia Access Copyright o bien ya están demandando esto con el Copyright Board of Canadá.
“Estas dos universidades ya tiraron la toalla en esta batalla de los derechos de autor”, dice Turk, “Llamamos a otras instituciones educativas a que no sigan su ejemplo de capitular ante Access Copyright. Es tiempo de levantarse y buscar el derecho justo y razonable de trabajos con derechos de autor para propósitos educativos”.
Turk dice que está trabajando con la comunidad de bibliotecas, funcionarios de derechos de autor y miembros del staff académico de diferentes centros educativos “para proteger el derecho académico justo de material con derechos de autor. También queremos hacer todo lo posible por proteger los derechos de la libertad de expresión en toda la comunidad académica, amenazada por este tipo de acuerdos”.
