La risa
La risa es una parte de la conducta humana controlada por el cerebro, es la manifestación de nuestra alegría. Ayuda a los humanos a explicitar sus intenciones en la interacción con otros y suministra un contexto emocional a las conversaciones.
Algunas teorías médicas atribuyen efectos beneficiosos para la salud y el bienestar a la risa, dado que libera endorfinas, los analgésicos naturales del cuerpo. Un estudio demostró que algunos indicadores relacionados con el estrés disminuyen durante los episodios de risa, lo que apoya la teoría de que el humor alivia el estrés. Los estudios muestran que la risa relaja los músculos tensos, reduce la producción de hormonas que causan el estrés, rebaja la presión de la sangre y ayuda a incrementar la absorción de oxígeno en la sangre.
También ayuda a quemar calorías puesto que movilizamos unos 400 músculos del cuerpo. La acción de reír produce un masaje del vientre y de la vías digestivas, contracta los músculos de la cara, el diafragma y abdominales, multiplica por 4 el intercambio respiratorio, elevando un poco la presión. Algunos investigadores estiman que reír 100 veces es equivalente a hacer un ejercicio aeróbico durante 10 minutos en una máquina de remos o a 15 minutos de bicicleta.
No es ningún secreto que la risa es un método muy natural de levantar el ánimo. Cada vez se confirma más que mejora el estado físico del cuerpo humano. Cuando nos reímos se pone en funcionamiento el córtex pre frontal del cerebro, particularmente el del hemisferio derecho, y se registra actividad en el lóbulo temporal. Los neurólogos creen que ciertas lesiones en el córtex pre frontal pueden causar una incapacidad para asimilar y crear metáforas y por tanto para entender situaciones o conversaciones graciosas. Esta explicación científica aún así no aclara sin embargo por qué hay personas que ríen más que otras.
La risa no está restringida a los humanos. Según un estudio publicado en la revista Science por Jaak Panksepp, existe la risa animal, y no sólo en los primates. También estudió perros y ratas y encontró que en sus juegos emitían sonidos muy similares a las risas de los bebés. En parte se puede deber a que el sistema límbico, que maneja la risa, es una de las partes menos evolucionadas del cerebro humano que compartimos en buena medida con animales inferiores.
Las cosquillas son reacciones nerviosas que tenemos en diversas partes de nuestro cuerpo ante toques de una persona u objeto exterior a este. Estas producen risa y pueden ser placenteras en un principio pero molestas después de un largo período de tiempo. El origen de las cosquillas puede deberse a su operación como un mecanismo que afianza los vínculos familiares, sociales.
Pueden ser utilizadas como manera de coqueteo, como tortura, o como fetiche. En el caso de los animales se utiliza muchas veces para jugar con las crías y para crear vínculos más cercanos entre la familia. También se ha demostrado que las cosquillas se suelen utilizar como forma de coqueteo en la etapa adolescente. Además, en algunas personas puede ser un fetiche, que puede tener diferentes variaciones. Las cosquillas estimulan el deseo sexual y en algunas personas este estímulo es más agudo que en otras.
Las cosquillas no son un comportamiento exclusivo del hombre, se presentan en diversos animales y son bastante comunes en los mamíferos, de lo cual cabría esperar que su origen es anterior al del hombre, y las peculiaridades en el mismo no se deberían al origen del mecanismo, sino a adaptaciones posteriores.
Sin embargo las coquillas no siempre se utilizaron con fines lúdicos, se sabe que los romanos las utilizaban como tortura, utilizando grandes tablas de madera para sujetar a las personas por los tobillos. Después se procedía a bañar los pies con sal y soltar cabras. Las cabras con sus lenguas rugosas lamían los pies de la víctima produciendo cosquillas en un principio pero finalmente dejaban marcas y ampollas, lo que producía un gran castigo.
En la Edad Media, las cosquillas se utilizaron como forma de castigo para la realeza o para personas importantes ya que no dejaba marcas ni heridas. También en la antigua China se cree que fue utilizada como tortura, pero este hecho no ha sido confirmado.
