Los mareos y las náuseas en la embarazada
Una de las señas más conocidas del embarazo son los mareos, las náuseas y los vómitos. De hecho, son tan característicos que en el cine es muy habitual dar a entender de que una protagonista está embarazada haciéndola vomitar cuando alguien menos se lo espera.
Se calcula que el 80% de las embarazadas sobrellevan vértigos, sobretodo en el primer trimestre del embarazo, y que los vómitos afectan casi al 50% de las embarazadas. Por eso te ofrecemos unos consejos para tener controlados los mareos y las náuseas durante el embarazo.
Casi todas las embarazadas superan estos síntomas pasadas las doce semanas de gravidez, sin embargo pueden volver a aparecer más adelante, hacia la última etapa del embarazo y, en el peor de los casos, pueden no llegar a desaparecer del todo hasta que no se da a luz.
Si se dan por la mañana
Deja unas galletas María o una tostada de pan en la mesita de noche. Cuando te despiertes por la mañana, antes de salir de la cama, cómetelas poco a poco. De este modo pueden evitarse las náuseas que provienen del bajo nivel de glucosa que tiene en ese momento el cuerpo. Quédate en la cama un cuarto de hora y, cuando salgas, hazlo despacito.
Desayuna lo que te pida el cuerpo, o lo que es lo mismo, haz caso a tus sensaciones. Es posible que al levantarte no tengas demasiada hambre, pero quizás apetezca algún alimento concreto. No tomes nada caliente y mejor no tomes demasiado líquido a esas horas, que se vomitan más fácilmente.
Si se dan después de las comidas
Un rato antes de comer, tómate una cucharada de leche condensada. Pasados unos diez minutos, puedes empezar a comer.
No te acuestes después de comer, sobre todo si los vómitos han aparecido en la última etapa del embarazo, cuando el útero presiona hacia arriba al estómago, haciendo más fácil la aparición de vómitos.
Siempre que sea posible, reposa media hora después de los alimentos
Si se dan por la tarde
Desayuna bien, come moderadamente y cena poco. Trata de evitar cansarte durante el día, o por la tarde te hallarás peor. Ve haciendo pequeños descansos cuando puedas y, si es posible, relájate después de comer.
Si se dan durante todo el día
Aléjate, aunque seguro que ya lo haces, de los olores fuertes.
Come galletas de jengibre, que alivia las náuseas.
Toma líquidos para estar bien hidratada, pero no más de lo que te pida el cuerpo, porque llenarás demasiado tu estómago.
Come poco y hazlo a menudo comiendo despacio y masticando bien los alimentos, así el estómago tendrá que hacer menos esfuerzo para digerirlos.
Toma los alimentos que sabes que te van a sentar bien
Cocina los alimentos de manera sencilla, sin demasiados condimentos: al vapor, a la plancha o al horno.
Evita ambientes que sabes que estarán cargados o demasiado calurosos
